África es

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abril 23, 2007 por Diego Gueler

África es lo inmediato, el lunes a lunes y martes a martes. Por la mañana llega el camión de Coca-Cola, el encargado del camión deposita la mercadería, cobra el recibo y sigue camino al siguiente cliente. Las botellas de Coca-Cola se agotan por la noche y al día siguiente se vuelven a reponer. Lo mismo el miércoles, el jueves, el viernes…
África es la jarra con un poco de agua. La jarra de agua para limpiarse los pies y la cara antes de cada rezo. La jarra de agua para la higiene femenina. La jarra de agua para la lavarse las manos antes de comer. La jarra de agua para beber el agua. La jarra de agua para ducharse, limpiarse la cara cada mañana. La jarra de agua para manipular los alimentos.
África es una sonrisa ignorante que enamora. La hermandad por defecto y sin especulaciones ni dudas: los africanos te saludan cordialmente sólo porque eres un ser humano y porque has pasado por delante de ellos. No eres un número de la seguridad social ni del registro civil. Eres un tubabu siempre bienvenido. Siempre es siempre y bienvenido bien-venido.
África es un niño desnudo que corre descalzo por una calle sin asfaltar. Un niño desnudo y con la panza hinchada de avena y sólo de avena que la naturaleza aún resguarda de la temporada de lluvias del año anterior. Una avena que su hermana amaso durante dos horas bajo un sol que castigaba a latigazos sus hombros y su colorida ropa. Un sol implacable, infalible, inmisericordioso, rencoroso y puntual que condiciona la rutina, el trabajo y el sueño. Un sueño intermitente y difícil de conquistar durante la saison de chaleur. Los jóvenes de Malí se duermen durante el día porque no han dormido bien por la noche, pero el calor que los anestesia es el mismo que los despierta a cada momento. Algunos habrán trabajado la noche anterior, otros, simplemente, lucharon contra el sudor y los mosquitos durante la madrugada. ¿Quién puede dormir bien en África durante la estación seca? África es un niño que conduce un carro que mueve un burro. El burro, institución fundamental de África. ¿Qué sería de los africanos sin el burro (o el camello o el caballo)?
África es una mano abierta que lo poco que tiene lo da, y lo mucho que necesita lo pide a través de su solidaridad y hospitalidad. Enseñan con el ejemplo: cuando el mundo cree que la solidaridad se transmite de blancos a negros, el mundo se equivoca. Las ONG´s, las donaciones… Cuando ellos nos alojan sin afán de lucro, nos invitan un té y un delicioso cuscus, son ellos los que nos están enseñando a vivir, a ser humanos propiamente dichos. La relación de solidaridad es tristemente a la inversa.
África es un pasado que la erosión de la memoria borró rápidamente. Pero, sobre todo, África es un presente continuo y un futuro. Las calles están poblados en su mayoría por niños. Hay supervivencia de la especie asegurada para rato. Una mujer, un niño en su espalda. No se entendería de otra forma por qué la mujer existe. ¿Habrá sido la consecuencia de una velada sexual desafortunada? ¿O a los 18 años ya quería dar de mamar? “Fue Dios”, me respondió ella. África es un bebé mascando el pezón de su madre en el mercado, la puerta de su casa o donde sea.
África es vivir. ¿Por qué pensar? Si para subsistir no es necesario pensar. La naturaleza y Alá (o el santo o divinidad de la tribu o etnia) ya se han encargado de diseñar y pilotar la vida del llanto inicial al llanto final. Es cuestión de encarrilarse y dejarse llevar. La vías son firmes y llegarán a destino. ¿Cuestionar esto? ¿A quién se le ocurre cuestionarse que el sexo sólo se practica una vez casado? La bibliografía freudiana puede utilizarse como empaquetadora de pan (visto en Bamako, la capital de Mali, en Badalabougou, el barrio al otro lado del Río Níger).África es mirar hacia arriba. Arriba está Dios y arriba está el presunto mundo perfecto; algunos lo llaman Europa. Hay que insistir que miren hacia abajo, a sus pies de tierra.
África es el infierno durante la temporada de calor. Sequía, insomnio, sudor, mal nutrición. El Imperio del sol y los 44 grados centígrados acaba con un nuevo infierno: las lluvias, los mosquitos, la malaria y la muerte en masa. Si no es el paludismo será el cólera y si no será el cólera será la fiebre amarilla y si no será la fiebre amarilla será la meningitis y si no será la meningitis será el Sida.
África es, pese a todo, ganas de vivir. África es.
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